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Psicooncologia

 

 

Dentro del postulado en el que los estados de salud y enfermedad son el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales, nace la Psicología de la Salud como parte de la psicología que se ocupa de la promoción y mantenimiento de la salud, prevención y tratamiento de la enfermedad e identificación de las variables causantes o relacionadas con la salud y la enfermedad.

Entre las enfermedades crónicas, el cáncer es uno de los problemas prioritarios, debido a que constituye una de las principales causas de mortandad actualmente.

Recibir un diagnóstico de cáncer y someterse a un tratamiento para superar dicha enfermedad supone afrontar una serie de situaciones estresantes que, en muchas ocasiones, puede desbordar al paciente y a su familia. Varios estudios han establecido que entre un 30% y un 50% de las personas que padecen cáncer presentan alguna alteración psicológica que debe ser tratada. La depresión y la ansiedad son los trastornos más frecuentes y muchas veces no son atendidos.

Por otra parte, otros estudios apoyan la idea de que los aspectos psicológicos y sociales son de vital importancia en el origen y la evolución de la enfermedad. Por lo tanto, es fundamental establecer una red de atención psicológica con el objetivo de cubrir las necesidades de cada paciente oncológico, aumentando su calidad de vida, y haciendo prevención de las posibles complicaciones psicosociales. Con este espíritu nació la Psicooncología.

La Psicooncología es la especialidad dentro de la Psicología, que atiende y trata a los pacientes afectados de cáncer y a sus familias. Estudia las relaciones entre las variables psicológicas y sociales. En el inicio y la progresión de la enfermedad cancerosa.

 

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA DURANTE LA ENFERMEDAD

 

 Los problemas psicológicos que deben afrontar los enfermos oncológicos pueden ser de diversa índole: desde problemas emocionales ligados al hecho de tener que vivir con cáncer, por todo lo que supone la enfermedad y los efectos secundarios del tratamiento, hasta problemas debidos al cambio del ritmo cotidiano que la evolución de la enfermedad puede provocar.

 Además dependiendo del tipo de cáncer que se padezca, la sintomatología asociada y/o los efectos adversos de los tratamientos que se realizarán, pueden aparecer graves problemas de adaptación. En estos casos probablemente será necesario un tipo concreto de intervención psicológica para el paciente y su familia.

 Las personas más próximas al paciente pueden tener importantes problemas de adaptación al cáncer (miedo a perder a la persona querida, problemasde comunicación, incertidumbre sobre cómo se han de comportar con el paciente, entre otros) hechos que pueden aumentar su ansiedad y hacer que la familia deje de ser un recurso para afrontar mejor la situación de enfermedad.

 La asistencia psicológica a pacientes con cáncer y a sus familiares está indicada en los distintos momentos de la evolución de la enfermedad. Cada una de las fases de ésta se caracteriza por unos estresores específicos y las estrategias a utilizar pueden variar. Los objetivos de la intervención en cada fase que presentamos a continuación, son generales y será necesario dar un trato personalizado a cada caso atendiendo la situación personal de cada paciente y el tipo de cáncer que padezca.

 Las personas más próximas al paciente pueden tener importantes problemas de adaptación al cáncer (miedo a perder a la persona querida, problemas de comunicación, incertidumbre sobre cómo se han de comportar con el paciente, entre otros) hechos que pueden aumentar su ansiedad y hacer que la familia deje de ser un recurso para afrontar mejor la situación de enfermedad.

 La asistencia psicológica a pacientes con cáncer y a sus familiares está indicada en los distintos momentos de la evolución de la enfermedad. Cada una de las fases de ésta se caracteriza por unos estresores específicos y las estrategias a utilizar pueden variar. Los objetivos de la intervención en cada fase que presentamos a continuación, son generales y será necesario dar un trato personalizado a cada caso atendiendo la situación personal de cada paciente y el tipo de cáncer que padezca.

Fases de intervención ante el paciente:

 

  1. Fase de diagnóstico
  2. Fase de tratamiento
  3. Fase de intervalo libre de enfermedad
  4. Fase de supervivencia
  5. Fase de recidiva
  6. Fase final de la vida

 

 

1. Fase de diagnóstico

 

 “El impacto psicológico de un diagnóstico de cáncer puede ser intenso, pues genera incertidumbre sobre aspectos generales de la vida del paciente y de su familia. Cuando se comunica un diagnóstico de cáncer son muy comunes las reacciones de ira, negación, culpa, desesperación... Por tanto, puede ser necesario el apoyo ante las reacciones emocionales que manifieste el enfermo y/o su familia.

En este momento, el psicooncólogo puede facilitar que el paciente y su familia se adapten correctamente a la enfermedad. Se considera que una persona está bien adaptada cuando es capaz de integrar las demandas cambiantes tanto en el ámbito personal, como en el entorno, y mantiene unas relaciones interpersonales de calidad. En este proceso puede ser que el paciente tenga reacciones emocionales patológicas que deberán ser diferenciadas de las adaptativas y, en caso necesario, reconducirlas.

Para facilitar la adaptación a la enfermedad se contemplarán los siguientes objetivos:

 

·        Facilitación de la percepción de control sobre la enfermedad.

·        Apoyo emocional al enfermo y a su familia.

·        Detección de las necesidades emocionales, psicológicas, sociales y espirituales del paciente y de su familia, para orientarles.

 

2. Fase de tratamiento

 

 Los tratamientos médicos utilizados para luchar contra el cáncer suelen provocar efectos secundarios que comprometen la calidad de vida del paciente. Dichos efectos secundarios pueden ser tan agresivos que provoquen que el paciente quiera abandonar el tratamiento. Este hecho explica la necesidad del apoyo psicológico. El psicooncólogo puede intervenir en la reducción de la ansiedad previa a la cirugía, así como ante la angustia que puede provocar la incertidumbre frente a los resultados de las pruebas que determinarán el diagnóstico de extensión, el malestar físico y los cambios corporales.

 En la quimioterapia, el paciente puede necesitar apoyo psicológico, en particular, aunque con menos frecuencia, para controlar las náuseas y/o vómitos anticipatorios y también durante posibles ingresos hospitalarios.

 Respecto a la radioterapia, se pueden producir alteraciones por el hecho de tener que acudir frecuentemente al hospital y, a veces, fobia a los aparatos usados para suministrar el tratamiento.

 En caso de tratamientos hormonales, el psicólogo experto en Psicooncología podrá intervenir en las disfunciones sexuales secundarias y en los problemas que puedan provocar los cambios en la imagen corporal, entre otros.

 

 En todos los casos, el psicooncólogo puede tener que actuar fomentando la adhesión al tratamiento.

 

La intervención psicológica en esta fase tiene los siguientes objetivos:

 

  • Facilitar la adaptación a la enfermedad durante el proceso de tratamiento biomédico (incidiendo en los puntos descritos anteriormente).
  • Fomentar estilos de afrontamientos activos.
  • Facilitar la adhesión terapéutica a los tratamientos médicos.
  • Paliar los efectos secundarios negativos asociados a algunas acciones terapéuticas. 

 

3. Fase de intervalo libre de enfermedad

 

 Una vez finalizados los tratamientos terapéuticos, empiezan los controles para comprobar que no hayan signos de enfermedad. En cada control los niveles de angustia pueden dispararse ante la amenaza de volver a padecer cáncer. En estos momentos el apoyo psicológico ofrecido por un equipo multidisciplinar puede ayudar a afrontar mejor las preocupaciones de los pacientes. En esta fase pueden aparecer preguntas y dudas sobre la posibilidad de recidiva.

 

 Por otra parte, el psicólogo, en caso necesario, deberá proporcionar estrategias al sujeto para facilitar su reincorporación a la vida cotidiana. En este sentido deberán detectarse las áreas de la vida de la persona más afectadas, ayudarla a afrontar el miedo a la repetición de la enfermedad y promover la realización de planes y actividades.

 

 Los objetivos terapéuticos en este momento son:

 

  • Manejo adecuado de la información.
  • Facilitación de la expresión de los miedos y preocupaciones del paciente y su familia. 
  • Estrategias para controlar cualquier alteración emocional (angustia y/o depresión) y facilitar el retorno del paciente a sus actividades cotidianas

 

4. Fase de supervivencia

 

 En el campo de la Oncología cada vez toma más relevancia el concepto del superviviente de cáncer, adaptado del inglés “Cancer survivor”. Una vez superados los primeros 5 años de seguimiento del enfermo, éste es dado de alta pero muchas dificultades relacionadas directa o indirectamente con la neoplasia pueden continuar causando dificultades psicológicas y sociales.

 

 El incremento en el número de curaciones ha hecho aparecer este grupo, que por sus secuelas emocionales, laborales, de relación y otras, también puede precisar de apoyo psicológico. La intervención psicológica, en este caso, se dirige a ayudar al paciente en su reincorporación a la vida cotidiana.

 

Los objetivos terapéuticos en éste momento son:

  • Facilitar la adaptación a las secuelas físicas, psicológicas y sociales que haya podido provocar la enfermedad.
  • Facilitar la reincorporación a las actividades e intereses significativos para el paciente.

 

 

5. Fase de recidiva

 

 El impacto psicológico debido a una recaída puede ser más intenso que el de diagnóstico. En éstos momentos, los estados de ansiedad y de depresión son muy comunes. El psicólogo deberá dar apoyo en casos de recidiva o metástasis de la enfermedad, dado el incremento de cuadros depresivos que se detectan en esta situación.

 

 Los objetivos terapéuticos a alcanzar son:

  • Prevención y tratamiento de estados depresivos.
  • Facilitación de la adaptación al nuevo estado de la enfermedad.

6. Fase final

 

 En esta fase el tratamiento es paliativo. Es un momento en el que pueden aparecer reacciones emocionales muy intensas (negación, rabia, depresión , agresividad, aislamiento, miedo a la muerte...) tanto en el enfermo como en su familia. En estos casos, el psicooncólogo puede ofrecer apoyo emocional y estrategias de afrontamiento.

 

Los objetivos de la intervención psicológica en este momento son:

 

  • Colaborar en el control de síntomas físicos como el dolor.
  • Detectar y atender dificultades psicológicas y sociales que el paciente y su familia pueden presentar (angustia, depresión, problemas de comunicación, entre otros).
  • Detectar y reconocer necesidades espirituales
  • Acompañar al paciente en el proceso de morir y a su familia en la elaboración del duelo para prevenir el duelo patológico.

 

    Ana Mª Carbonell Esquiva.

    Psicóloga especialista en Psicología Clínica

    Psicooncóloga.

    965215394  

   e-mail: ancares@cop.es

    C/ Cesar Elguezábal 39, 2º izda.

    Alicante 03001

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